La primavera brota ya de mis latidos. Pequeñas flores invaden todo mi cuerpo y mi sangre se ha teñido de un color violáceo, así como queriéndome darme a entender algo. Tengo un nuevo sentimiento naciendo en mi boca, ahora sale más, ahora menos.
Entre contradicciones me he levantado, y me he dado cuenta de lo obsesión de mi mente. ¿Será perjudicial? No me importa. Aunque no duerma mucho, aunque no reaccione mucho y me quede muda cuando me pregunten cómo estoy cuando mis labios gritan que hacía tiempo que no estaba tan bien o algo parecido. Siempre tengo un miedo aquí en la esquina, y me escribe cartas para recordarme que no merezco ser feliz. ¿Aterrador? Yo me conformo con dejarme llevar, con el ahora o nunca, con el presente que dicen, aunque no sea del todo cierto. Pero es que siempre es así, no del todo cierto, como siempre lo mismo. Y las manos me van dirigiendo, ahora gira, regira, tuerce, he dicho que tuerzas, aunque siempre acabo en catástrofe. Lo sé, será culpa mía.
¿Cómo estás? Y me sale una sonrisa irónica y me callo, y ellos tampoco dicen nada y me despido y me voy. Ya se están acostumbrando, es que a veces no sé ser sociable y me voy. No hablo y me voy y sonrío y así parezco antipática o seca o irónica. Y mientras les sonrío así, como entera como rota, me acuerdo de tu cuerpo tumbado sobre la cama con monedas. Y me acuerdo de la forma que hacía tu mano cuando la apoyabas sobre mi vientre y me dan ganas de llamarte y decirte que gracias. Pero no me gusta llamar, ni el teléfono y tampoco dar las gracias, porque suena a caridad y eso es feo. Pero es que estas cosas y tú, me mantienen viva hoy por hoy, y me hacen sonreir . Y se crea una película en mi cabeza, tan bonita, que me paso el día cerrando los ojos para recrearla mejor. Lo de caerme mientras ando es lo de menos. Y hay música y flores por el aire, y tu voz que te hace angelical, y tan dulce. Y en esa película entro por tu boca, llamada por la voz y cada vez que lo veo me vuelven a entrar más ganas de llamarte. Pienso si tu cabecita nota esas interferencias, esas señales de la memoria, de las mentes predestinadas y mil cosas que en el fondo no existirán. Y te toco cada día un poco, y te beso cada noche, y eres tan suave cuando estás a mi lado y cuando tus piernas atrapan las mías y yo me ahogo en tu cuello y no te hablo porque me gusta escuchar el sonido de los dos cuerpos entremezclados. Y cuando me hundo más en tu cuello es para evitar llorar, que no sé, mi condición me hace llorar en esos momentos, y no me gusta, porque te puedes asustar y no querer verme más.¿Entiendes? Todo siempre tan trágico en principio. Será que lloro por si acaso no ocurriera más y me anticipo sin saber. Cosas de nuevo del más allá. Es tan bello. ¿Sientes cuando ocurre? Ya sé que estás lejos y posiblemente más ocupado y más responsable que yo y que todo esto te parezca absurdo o digno de alguien ocioso.Me gusta mucho que tu recuerdo me haga escribir y que me inspire y que me de vida. Pero te preferiría aquí conmigo y darme aún más vida y más susurros y más manos y besos y abrazos. A veces me da miedo enseñarte cosas, porque cada persona interpreta los relatos a su modo, pero eso lo hace más divertido. Más excitante, más enrevesado y mágico. Miedo, miedo. Qué tontería. A las mañanas siempre me dan toques posesivos y quisiera desviar a toda la gente de tu camino y que sólo miraras por mí, pero esto sí que es bien feo y entonces, me relajo, pienso en tu cara, en tus ojos, en tu nariz, en tu lenguaaa puesta en mi boca y se me pasa. Ya sabes, obsesivo, y contradictorio, porque porque sí.....














Devious Comments
--
"Decir que los espirítus no existen porque no los ves, es un argumento tan inteligente como decir que las plantas no respiran porque no las ves moverse"
Qué le passa a un alumno de Hogwarts si suspende?? Repite?? Lo meten en Hufflepuff??? (Lara Pérez)
Previous PageNext Page